Cómo abonar el suelo antes de sembrar (guía práctica para febrero)
Abonar el suelo antes de sembrar es una de las decisiones más importantes de toda la campaña agrícola. En cultivos como patata, maíz o remolacha, lo que hagamos en invierno determina gran parte del rendimiento final.
Febrero es el mes clave para preparar el terreno. El suelo empieza a activarse, la humedad suele ser adecuada y todavía estamos a tiempo de mejorar la fertilidad antes de la siembra.
Sin embargo, muchos agricultores siguen cometiendo el mismo error: aplicar fertilizante sin conocer realmente el estado del suelo.
1. Analizar el suelo antes de abonar
Antes de decidir cuánto estiércol o fertilizante aplicar, lo correcto es realizar una analítica de suelo. Es el primer paso para abonar el suelo antes de sembrar de forma eficiente.
Un análisis básico nos indica:
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Materia orgánica
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pH del suelo
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Fósforo disponible
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Potasio
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Calcio y magnesio
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Salinidad
Cada parcela es diferente. Incluso dentro de la misma finca pueden existir diferencias importantes.
Sin esta información es fácil:
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Abonar de más
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Abonar de menos
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Crear desequilibrios nutricionales
Cada año más agricultores están empezando la campaña con una analítica previa porque reduce costes y mejora la producción.
2. La materia orgánica: la base de la fertilidad
Cuando hablamos de abonar el suelo antes de sembrar, no solo hablamos de aportar nutrientes. Hablamos de construir suelo.
La materia orgánica es uno de los factores que más influyen en la productividad.
Un suelo con buen contenido orgánico:
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Retiene mejor el agua
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Tiene más vida microbiana
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Aprovecha mejor los fertilizantes minerales
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Mejora la estructura
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Reduce compactaciones
En muchas zonas agrícolas los niveles están por debajo del 2%, lo que limita el potencial del cultivo.
Por eso el abonado orgánico en invierno es una de las prácticas más eficaces.
3. Por qué febrero es el mejor momento para abonar
Febrero suele ser el periodo ideal para aplicar estiércol o abono orgánico antes de la siembra de primavera.
Aplicar el abono ahora permite:
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Integrarlo bien en el suelo
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Activar la microbiología
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Mejorar la estructura del terreno
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Liberar nutrientes de forma progresiva
Cuando llega la siembra, el suelo ya está trabajando.
Esto se nota especialmente en cultivos exigentes como patata o maíz, donde el arranque inicial marca gran parte del rendimiento.
4. Qué tipo de abono orgánico aplicar
Para abonar el suelo antes de sembrar existen diferentes opciones, dependiendo del estado del suelo y del momento de aplicación.
Estiércol curado
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Buen aporte de materia orgánica
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Nutrientes progresivos
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Mejora la estructura del suelo
Estiércol estabilizado
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Producto homogéneo
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Fácil de aplicar
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Rápida integración en el terreno
Ambos ayudan a mejorar la fertilidad del suelo cuando se aplican en la dosis adecuada.
Lo importante no es solo aplicar abono, sino hacerlo según las necesidades de la parcela.
5. Preparar bien el suelo marca la diferencia
Muchos problemas del cultivo empiezan antes de sembrar.
Un suelo con poca materia orgánica o mal equilibrado suele provocar:
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Peor desarrollo radicular
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Menor aprovechamiento del fertilizante
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Más estrés en verano
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Producciones irregulares
Por eso cada vez más agricultores están prestando atención a cómo abonar el suelo antes de sembrar, especialmente en campañas exigentes.
La fertilidad no se construye en un día, pero cada año de buen manejo mejora el suelo.
Además, el abonado orgánico no solo aporta nutrientes. También mejora la capacidad del suelo para almacenar carbono, aumenta la actividad biológica y favorece una liberación más equilibrada del nitrógeno durante el ciclo del cultivo. A medio plazo esto se traduce en suelos más estables, productivos y rentables para cualquier explotación agrícola.
Y cuando el suelo mejora, los cultivos lo agradecen. Puedes encontrar más información haciendo click aquí
El ministerio también dispone de su guia práctica de abonado, puedes consultarla haciendo click aquí





2 comentarios
Muchas gracias por la guía. Me ha servido mucho para preparar mi huerto este mes, aunque me vendría bien saber qué abono orgánico recomiendas más.
¡Muchas gracias por tu comentario! Nos alegra saber que la guía te ha resultado útil.
Para un huerto particular, nuestra recomendación es utilizar compost bien maduro y estabilizado, preferiblemente elaborado a partir de estiércol y restos vegetales.
Este tipo de abono aporta nutrientes de forma progresiva, mejora la estructura del suelo, favorece la actividad de los microorganismos beneficiosos y ayuda a conservar la humedad, algo especialmente importante en los veranos de Salamanca.
Frente al estiércol fresco, el compost maduro tiene la ventaja de presentar una mayor estabilidad y un menor riesgo de dañar las raíces o introducir semillas de malas hierbas, siempre que el proceso de compostaje se haya realizado correctamente.
Un consejo: aplícalo antes de la siembra o plantación y mézclalo ligeramente con la capa superficial del suelo.
Si nos dices qué hortalizas tienes pensado cultivar y si tu suelo es más bien arenoso o arcilloso, podremos recomendarte el tipo de abono y la cantidad más adecuados.
¡Un saludo y buena cosecha!